Descubren alternativas para reemplazar a pesticidas químicos

Una alternativa frente a la amenaza debido a los efectos tóxicos de pesticidas químicos

Investigadores italianos están experimentando con técnicas que podrían permitir la sustitución de pesticidas sintéticos con dispositivos que emiten sonidos y olores para interrumpir la reproducción de plagas en los cultivos.

El estudio realizado por investigadores de la Fundación Edmund Mach en Italia, bajo los auspicios del proyecto PURE de la Unión Europea, es solo uno de varios que se llevan a cabo con métodos más ambientalmente respetuosos de la producción agrícola.

El estudio italiano se centra en la polilla Europea, la baya de uva y la cigarra Scaphoideus titanus, ambas son plagas comunes en el cultivo de la uva y, por tanto, son amenazas principales a la industria del vino europeo. Hasta hoy, los estudios sugieren que ciertos sonidos y olores que imitan a las feromonas pueden alterar el comportamiento de apareamiento de estas especies, reduciendo así su impacto en los cultivos. Los investigadores esperan que estas técnicas aumenten el rendimiento de cultivos no tóxicos sin los efectos dañinos de productos químicos.

El poder del manejo natural de plagas

Otro estudio en curso, esta vez realizado por investigadores del proyecto de la UE QuESSA, está examinando los campos cerca de Pisa, Italia, cultivados para examinar cómo los hábitats vecinos afectan en la producción de cultivos. La investigación sugiere que los hábitats semi naturales que bordean a los campos de cultivo, aumenta la población de insectos beneficiosos como los polinizadores e insectos depredadores, ellos mejoran el rendimiento de los cultivos. Los investigadores esperan poder ayudar a cuantificar estos beneficios.

En un estudio publicado por la revista Naturwissenschaften en enero, los investigadores analizaron otras formas para que la naturaleza influya sobre la población de plagas agrícolas, encontrando que la polilla de la vid europea, se ve afectada significativamente por el clima por una razón distinta de lo que cabría esperar: las zonas más cálidas acogen más parásitos de polilla, que afecta la capacidad de las polillas para prosperar y a la vez afectar a los viñedos de la uva. Como el daño de las polillas también predispone al daño fungoso en plantas de la uva, el efecto de esta variación es completamente significativo.

Investigadores, de la Universidad de Borgoña y el INRA (Instituto Nacional de Investigaciones Agrícolas) Burdeos-Aquitania, Francia, recogen y miden larvas de polilla en viñedos de seis regiones vitivinícolas francesas: Alsacia, Aquitania, Borgoña, Champagne-Ardenne, Rhone, Alpes y Provenza, Alpes, Costa Azul. Luego analizaron a las larvas, igual que a parásitos que eran acarreados.

Los investigadores encontraron que las larvas en las regiones del sur llevan significativamente más parásitos que aquellos de las regiones del norte. Las larvas con más parásitos mostraron un mayor nivel de actividad antimicrobiana y tuvieron células de hemocitos más relacionadas con la inmunidad que otras larvas infectadas con menos parásitos. Esta actividad inmune es metabólicamente costosa, dijeron los investigadores, y eso obstaculiza con el crecimiento de larvas.

“Los resultados enfatizan el papel de plantas hospederas y parasitoides como fuerzas selectivas en que las funciones inmunes forman su acogida en condiciones naturales”, dijo Fanny Vogelweith, la guía de investigación. “Estudios como estos son fundamentales para comprender las variaciones naturales en funciones inmunes, y más allá de fuerzas selectivas”.

Crece evidencia de pesticidas peligrosos

Estudios como estos son especialmente importantes en un momento en que las poblaciones de polinizadores son golpeadas en todo el mundo, en parte debido a los efectos tóxicos de pesticidas químicos.

En los últimos años, los científicos han expuesto la clase de pesticidas conocidos particularmente como neonicotinoides. Cuando se utilizan estos plaguicidas sistémicos para el revestimiento de semillas, la planta en crecimiento toma la química en todos sus tejidos, por eso, la planta se intoxica totalmente. Esto significa que las aves que se alimentan de semillas sobrantes y polinizadoras en busca de néctar, tienen las mismas probabilidades de morir que los insectos que tratan de parasitar la propia planta.

De acuerdo con una reciente revisión de investigación internacional, la evidencia de que los neonicotinoides son ecosistemas mundiales devastadores y la población de abejas ahora son “definitivas”. Los autores de la revisión advirtieron que la escala de la amenaza planteada por los neonicotinoides es equivalente a la que una vez fue trazada con el DDT.

Mientras no se crea que los neonicotinoides se acumulan en tejidos animales en tal forma que pesticidas tales como el DDT, en realidad son 6.000 veces más tóxicos que estos productos químicos mayores.

 

Fuente: www.lagranepoca.com


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